Actividad intelectual

Consejos para sostener la juventud cognitiva.

Hace no mucho tiempo, se daba por hecho que la pérdida progresiva de las facultades mentales con el paso de los años, era inevitable. Pero hoy se sabe que en la ancianidad la eficiencia mental puede mantenerse e incluso incrementarse: se trata de utilizar el cerebro y continuar entrenándolo.

Sin lugar a dudas no hay mejor ejercicio para las células cerebrales que la lectura, las relaciones sociales y ejercicios intelectuales que impliquen habilidades lingüísticas, porque mantienen la eficiencia de las transmisiones neuronales.

Además del ejercicio intelectual, el cerebro se beneficia a partir del consumo de sustancias nutritivas como los aminoacidos y los fosfolítpicos de las que están formadas las membranas de las neuronas y más de la mitad de las sustancias cerebrales.

Ejercicio para aumentar la concentración

    1. Escoger un objeto (una pintura, un adorno)
    1. Sentarse en una silla con la esplada recta y las manos sobre las rodillas, o sobre el suelo adoptando la posición de loto de acuerdo al yoga y mantener la mirada fija en el objeto sin dejarse distraer.
    1. Observar los detaller del objeto como forma, volumen y color y mantenerlo en el centro del pensamiento. Cada vez que otros pensamientos invadan la concentración, retornar al objeto sin irritarse.

Unos 20 o 30 segundos en esta actividad son esperables para las primeras veces, pero con la práctica estos tiempos deberían incrementarse. Desarrollando el contro y la unidereccionalidad del pensamiento, se conseguirá hacer frente a las exigencias del trabajo cotidiano y a otras actividadess que exijan mayor eficiencia y menos esfuerzo.

Cómo evitar la pérdida de la memoria

Pese a que el número de neuronas disminuye con la edad, la memoria puede mantener un buen nivel o incluso hasta recuperarse siempre que las neuronas que queden se utilicen para establecer nuevas conexiones.

Una estrategia eficaz para reactivar la memoria debería llevarse a cabo a través de estrategias preventivas y correctivas, algunas de carácter general y otras más específicas, que implicarán todas las componentes del apredizaje. En este sentido no puede aconsejarse una única opción, útil en todos los casos, sino varias posiblidades.

Conocer el estado de la memoria es lo primero que debe determinarse en todo tratamiento de mejoría. Los fenómenos que habrán de considerarse son:

  • Olvido de nombres de personas poco conocidas

  • Olvidar por por qué se ha desplazado de una habitación a otra

  • Olvidar dónde a dejado el au to, las llaves, los anteojos u otros objetos

  • Percibir como nuevo algo habitual

  • Olvidar información como teléfonos y direcciones de uso frecuente

  • Olvidar nombres de escritores u otras personalidades muy conocidas

El nivel de la amnesia puede abracar muchos aspectos de la vida cotidiana y su frecuencia resulta un dato relevante del daño cognitivo.

Los tests de memoria visual suelen ser útiles para diagnosticar el grado en que se ve afectada la memoria: observando un dibujo o fotografía durante un minuto, se intenta luego recordar el mayor número de detalles posibles para poder comprobar la eficiencia de la memoria.

Los tratamiento de caracter general que se proponen para evitar la pérdida de la memoria son de tipo preventivos y curativos y se basan en el mantenimiento de un nivel de vida fisiológico y óptimo en todos los aspectos, el físico, el mental y el emocional. Esto supone una alimentación adecuda, una desintoxicación del tejido conectivo, tratamientos antiestress, reposo suficiente y sueño restaurador y finalmente una adecuación a los ritmos del orgnismo.

Cómo ejercitar la mente

Los ejercicios mentales cuando se practican sin estres ni tensiones y con una buena motivación, consolidan y reesfuerzan todas las funciones cerebrales.

Cuando no exite una actividad laborar o social que represente un ejercicio genuino para le memoria, los ejercicios de tipo acertijo lingüístico como crucigramas y adivinanzas, resultan un estímulo oportuno para recuperar palabras y conceptos.

Algunas otras sugerencias:

  • Estudiar de memoria un listado de palabras durante un minuto y tratar de recordarlas. Las palabras podrían no tener una secuencia lógica, de esta manera, el ejercicio sería más exigente.

  • Observar una serie de gráficos e intentar recordarlos por criterios como color o categoría

  • Observar una serie de figuras geométricas coloreadas, cubrirlas e intentar recordar ubicaciones