Alergia

La alergia es una reacción del organismo frente a sustancias a las que estamos habitualmente expuestos y que en personas no afectadas por este problema, no producen efecto alguno.

Algunas de estas sustancias pueden ser polvo, pelos de animales, hongos de humedad, ciertos alimentos o el polen de las flores.

Las manifestaciones alérgicas son múltiples ya que la reacción alérgica puede producirse en cualquier órgano.

Ciertas personas tienen predisposición genética y acaban manifestando reacciones alérgicas. Sin embargo, es en la infancia y en los primeros años de vida cuando este tipo de enfermedades pueden aparecer. Aunque también pueden presentarse en otras etapas aún cuando no hayan sucedido eventos alérgicos en la infancia.

El factor más importante relacionado con los eventos alérgicos es el tabaco. Aun en el caso de los fumadores pasivos, el tabaco es un agente particularmente irritante que además produce obstrucción de los bronquios. En segundo lugar, las emanaciones industriales de compuestos azufrados en concentraciones elevadas pueden producir contracción bronquial incluso en personas no asmáticas.

Los óxidos de nitrógeno, emitidos por los motores de los vehículos, sobre todo si estos funcionan defectuosamente. Del mismo modo, las emanaciones de sustancias empleadas en algunos edificios como pegamentos y pinturas y; también gérmenes y polvillos.

Síntomas de alergia

El sistema inmune produce anticuerpos para defenderse de las sustancias que le son extrañas. Esto permite al organismo defenderse de gérmenes, virus y sustancias potencialmente nocivas. Pero cuando se manifiesta la alergia, el objeto de defensa del organismo es una sustancias inocua.

El asma se produce en los bronquios, la rinitis se produce en la nariz y la urticaria en la piel. El órgano de choque puede variar a lo largo de la vida.

Prevención

Toda alergia tiene un condicionante genético importante. Un niño con un padre alérgico tiene más posibilidades de llegar a padecer alergia y sin ambos padres lo son, las posibilidades se duplican.

Como medida preventiva se sugiere que los niños que tendrían predisposición genética a la alergia eviten el contacto con las distintas sustancias alergenas. Hay algunas que son sensibilizantes más potentes en el lactante (ej: leche de vaca, huevo) que deberían ser especialmente evitadas por un mínimo de seis meses. Por ello es tan importante la lactancia materna.

Otros alimentos que podrían desatar episodios alérgicos son: el chocolate, el dulce de leche, los mariscos y el tomate. Estos deberían introducirse (en el caso de los niños con predisposición a la alergia) bajo orientación médica.